A Cecille
Hoy juego a imaginar
y te imagino blanda, rasgada, casi geométrica
culpemos al desequilibrio obstétrico
imagino lluvia y cae deprisa ------ por turnos
apurada por la gestación de los charcos
preguntas si arrastra entre sus vellos
la esperanza y vida ahogada en un solo momento
mas su mundo lento no percibe
pero tu la sientes, nube de tu vientre.
Me imagino tu rostro, que es mascara de lino
y pétalo por pétalo te hago mía
Y tus manos a ritmo me contestan
un pétalo menos, los sentidos si se plantan,
en la tierra, raíces de lo mortal te guían.
Mas no te imagino en el aire
o navegando ciega hacia mi puerta
esperando sórdida una sombra solidaria
no te pienso igual que esas tardes
viviendo de abandono, sabiéndote lejana
mientras me ahogo entre brazos de manecillas moribundas,
no creo en las mareas que devuelven
e insisten mencionarte cada día
matando mi conciencia y tu con ella
y la lluvia, y los reflejos turbios en la acera.
No me pienso segundo alguno
en esas playas aliento de mujer
místicas, exacerbando tu inocencia
me abres a tus calles
y la gente me pregunta
que he de estar haciendo entre las horas
pálidas por las sombras que te piensan
que esperan, porque todo aguarda
como las nubes y las preguntas
y nuestros labios partidos por demás desdibujados
todo espera si se le complica al horizonte
mostrarnos tu llegada
abriendo en dos esa sonrisa
y regalando en partes iguales tu inocencia
Hoy te imagino clara, sin bordes
casi incorpórea
con tu risa y mi cara en primer plano
adormeciendo suave a la mañana
y el canto de la casa a coro por nosotros
¿Que podré decirte ya si todo hemos vivido?
aun sin tenerte un segundo entre mis brazos.
y te imagino blanda, rasgada, casi geométrica
culpemos al desequilibrio obstétrico
imagino lluvia y cae deprisa ------ por turnos
apurada por la gestación de los charcos
preguntas si arrastra entre sus vellos
la esperanza y vida ahogada en un solo momento
mas su mundo lento no percibe
pero tu la sientes, nube de tu vientre.
Me imagino tu rostro, que es mascara de lino
y pétalo por pétalo te hago mía
Y tus manos a ritmo me contestan
un pétalo menos, los sentidos si se plantan,
en la tierra, raíces de lo mortal te guían.
Mas no te imagino en el aire
o navegando ciega hacia mi puerta
esperando sórdida una sombra solidaria
no te pienso igual que esas tardes
viviendo de abandono, sabiéndote lejana
mientras me ahogo entre brazos de manecillas moribundas,
no creo en las mareas que devuelven
e insisten mencionarte cada día
matando mi conciencia y tu con ella
y la lluvia, y los reflejos turbios en la acera.
No me pienso segundo alguno
en esas playas aliento de mujer
místicas, exacerbando tu inocencia
me abres a tus calles
y la gente me pregunta
que he de estar haciendo entre las horas
pálidas por las sombras que te piensan
que esperan, porque todo aguarda
como las nubes y las preguntas
y nuestros labios partidos por demás desdibujados
todo espera si se le complica al horizonte
mostrarnos tu llegada
abriendo en dos esa sonrisa
y regalando en partes iguales tu inocencia
Hoy te imagino clara, sin bordes
casi incorpórea
con tu risa y mi cara en primer plano
adormeciendo suave a la mañana
y el canto de la casa a coro por nosotros
¿Que podré decirte ya si todo hemos vivido?
aun sin tenerte un segundo entre mis brazos.



