para que calle al compás de los cables y seamos invisibles
cántale, despacio sin abreviaturas
que ella sabe porque estamos desnudos,
aquí bajo los postes, vemos y escuchamos
Alto, ceda el paso, 30 km/h
justo aquí estamos callejón estrecho
invisibles a las manecillas imparables que nos buscan
reloj falto de gracia, no importa
tu complejo mecanismo nos comprende.
Háblale con miedo a la luna
poco a poco se mueve y nos oculta
mas no por la luz que le arrancamos
o esa innata necesidad de eclipsar,
es por el frenesí de sus huellas, abruptos y opacos cráteres,
que quiere revivir en piel ajena
antiguas épocas de luz, de atracción
así es difunta estrella.
Susúrrale a la luna,
nos condiciona el silencio desahuciado de la luz
y el movimiento de olas perdidas en la calle donde estamos,
chocantes fuerzas gravitacionales que nos mueven,
Pidele a la luna
que baje y libere honesta nuestros ojos
que aguardan en lo mas bajo del desagüe
a donde van a parar las inhibiciones que transpiramos
Háblale a la luna
que solo a ti te hace caso
y seremos otra vez un punto luminoso
entre kilómetros y kilómetros
de áspera y fría oscuridad humana.
2 comentarios:
Christian, te llevas un premio con este. Neta, tienes mis aplausos.
Sublime.
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